sábado, 24 de octubre de 2009

ASAMBLEA GENERAL. México, DF. El SME convocó a asamblea nacional el 5 de noviembre con todas las organizaciones que se solidarizan con su lucha ...


Por: Jaime Avilés
Publicado en:La Jornada en Internet 24/10/2009 12:43
Foto:José Antonio López

México, DF. Después de una intensa y apasionada discusión, que se prolongó más de cuatro horas, la dirección del SME convocó a una nueva asamblea nacional para el 5 de noviembre con todas las organizaciones obreras, estudiantiles campesinas y demás que se solidarizan con su lucha para definir ese día, a partir de las cuatro de la tarde, la fecha en que podría iniciar una huelga nacional contra el decreto que extinguió a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y contra el paquete económico aprobado por la Cámara de Diputados días atrás.

La dirigencia sindical excluyó del pliego petitorio la demanda de que renuncie Felipe Calderón.

Miles de trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y de las organizaciones gremiales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), los campesinos de Atenco y representantes de distintos planteles universitarios estuvieron presentes para afinar detalles de las acciones a seguir sobre el inicio de la huelga nacional indefinida.

Lo que se plantea es que las organizaciones “tomen el Distrito Federal”, se suspendan las clases en todos los niveles educativos de todo el país y partan caravanas informativas de todos los estados hacia esta ciudad.

La convocatoria a la gran Asamblea Nacional por la Resistencia Popular desbordó el arroyo vehicular de Antonio Caso e Insurgentes Sur, donde una multitud se arremolinó desde las 11 de la mañana.

En tanto, el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas, Martín Esparza, indicó que la próxima semana los diputados federales que los apoyan presentarían la controversia constitucional para revertir los efectos del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro.

lunes, 19 de octubre de 2009

[¡JUA JUA! AHORA SÍ SE LA VOLARON]OFRECE EL GOBIERNO A ELECTRICISTAS CURSOS DE "RECONVERSIÓN LABORAL"


COMPUTACIÓN, MECÁNICA AUTOMOTRIZ REFRIGERACIÓN Y "ELECTRICIDAD" ENTRE LAS MATERIAS A IMPARTIR.

POr S. González y V. Cardoso Publicado en Diario la Jornada 19 Oct. 2009
(Fragmento)
Siempre bajo la condición de que antes que nada acepten su liquidación a más tardar el 14 de noviembre, el gobierno federal prometió cursos de "reconvención laboral". Los cursos incluyen becas de 5 mil 382 pesos mensuales y abarcan 3 meses de duración como máximo [...]Los cursos y becas estarán disponibles sólo para aquellos que hayan finiquitado su relación con Lus y Fuerza del Centro [...] Aunque se pretende atender a la "totalidad" de los trabajadores, 30 % de quienes reciban capacitación no alcanzan empleo [...]
[...]Toda esa atención a los trabajadores de Ly F despertó la suspicacia y el cuestionamiento sobre el resto de los mexicanos que se han quedado sin empleo, ante ello tanto Ruiz Mateos como Lozano Alarcón trataron de enmendar y afirmaron que los programas ya existen y están a disposición de quien lo solicite, pero en el caso de los electricistas no quitaron el dedo del renglón y mantuvieron la condición de previamente haber aceptado su liquidación de Luz y Fuerza [...]

“Los reprimo para que me entiendan”


Publicado en://www.eluniversal.com.mx/editoriales/45996.html
Por: Carlos Monsiváis
18 de octubre de 2009

[¿Les suena conocido?]
A su amor por la retórica hueca y por los viajes que le permiten saludar al planeta, el presidente Adolfo López Mateos (1958-1964) añade un rasgo idiosincrático: por motivos autobiográficos no tolera la disidencia: “A mi izquierda y a mi derecha está el abismo”. Formado en el vasconcelismo (movimiento que en 1929 se propone llevar a Vasconcelos a la Presidencia), al sobrevenir la derrota, la dispersión y el retorno humillado a las filas del gobierno, adopta el dogma que rige el resto de su vida: ante el régimen no hay opciones. El gobierno puede no tener la razón, pero si es suya la fuerza es suya la razón. Localiza en los disidentes el peor crimen: la impertinencia. Los criminales, la tesis se infiere por su actitud, lo son por instinto, no pueden evitarlo; los impertinentes desean usurpar a los funcionarios del señor presidente, el delito sin remisión.
A López Mateos no lo calman las pruebas de fuerza y quiere extirpar de raíz a los contestatarios. En 1958 se da a conocer Demetrio Vallejo (1910-1985), un dirigente seccional que encabeza los paros ferrocarrileros de Oaxaca en julio y agosto de 1958. Su temple de líder, su oratoria rudimentaria y sin ambajes lo elevan a la secretaría general del Sindicato Ferrocarrilero. Lo que este gremio ha ganado con la primera huelga le resulta insuficiente en lo tocante a salarios, condiciones de trabajo y respeto a la autonomía sindical. Ante la cerrazón de las autoridades inicia otra huelga que el gobierno no puede admitir. Los ferrocarrileros aguardan un ofrecimiento digno, pero el Ejecutivo se niega al diálogo. López Mateos, a la usanza priísta, convoca a Vallejo a Los Pinos para convencerlo o intimidarlo. Vallejo, según la leyenda, acepta pero avisa que llevará una grabadora, porque él no actúa a espaldas de sus compañeros.

López Mateos promueve la campaña previsible de linchamiento moral de los disidentes. Se les trata como enemigos de la patria, rojillos perniciosos, oprobio nacional. Otro episodio de la lucha de clases en el que a los trabajadores se les mide a través de los insultos y la negación de sus derechos. El sindicato se explica mal ante la opinión pública, pero aunque planteara su causa de modo óptimo ningún órgano de prensa publicaría sus alegatos. Casi sin excepción, los medios, “en nombre de la libertad”, agreden a los huelguistas (Luis Spota publica Las horas contadas, una novela en la que las fuerzas naturalmente oscuras conspiran contra México desde los escondrijos del Sindicato Ferrocarrilero). Hay movilizaciones de los maestros de la Sección IX, los electricistas, los telegrafistas y un sector de estudiantes de la UNAM, y esta batalla por los derechos sindicales y civiles alimenta la teoría de la conjura. El Zócalo se vuelve un espacio de la protesta sin cortesías políticas. El gobierno sólo admite la rendición incondicional y acusa de terquedad criminal a los huelguistas.

El 25 de febrero de 1959, López Mateos responde como patriota ante el extraño enemigo y el 25 de marzo decide que a él nadie le levanta la voz ni le declara una huelga. Se produce lo que se llama entonces el “vallejazo”: en una operación a cargo del Ejército, 10 mil ferrocarrileros y el comité del sindicato son apresados el mismo día. “Una banda de subversivos no puede detener el progreso del país”, vociferan las ocho columnas de los diarios (una cabeza del 3 de octubre de 1968: “Una minoría sectaria pretendió desviar el rumbo de la Revolución”). En el blietzkrieg varios resultan muertos, y a un joven dirigente de Monterrey, Román Guerra, se le asesina en la tortura. Al cadáver se le pintan las uñas de rojo. “Fue un vulgar crimen de homosexuales”, es la explicación policiaca.

Se reprime el sindicalismo independiente y a los líderes ferrocarrileros se les condena por ataque a las vías de comunicación, sabotaje y por el delito de disolución social (artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal), creado para combatir a los partidarios del nazifascismo durante la Segunda Guerra Mundial, y que sólo se aplica contra luchadores de izquierda hasta 1952. Los procesos judiciales son una farsa patética y los conduce el magistrado Eduardo Ferrer MacGregor, un icono de la degradación del Poder Judicial (él sentencia también a los presos del 68). A los despedidos (cientos de ellos) no se les indemniza.

A los ferrocarrileros se les dedica una sentencia monstruosa (de más de 30 años que terminan siendo 11 y medio), y que cumplen en las cárceles de Lecumberri y, después, de Santa Marta Acatitla. Elena Poniatowska, que escribió El tren pasa, novela basada en Vallejo, lo evoca: “Vallejo era un preso al que no le gustaba levantarse por las mañanas para rendirle honores a la bandera, lo que provocó que varias ocasiones fuera castigado en el apando (celda de castigo). En prisión, criticaba a sus compañeros por considerar que no se esforzaban en continuar la lucha. Decía que un luchador siempre lo es, aun en las condiciones más adversas”.

En las no muy abundantes manifestaciones de izquierda de 1959 a 1967, una consigna inevitable es: “¡Libertad a los presos políticos!”, la que retoma el Consejo Nacional de Huelga en 1968. Pero lo cierto es que el abandono, la indiferencia y el olvido son la respuesta a las justas exigencias del puñado de presos políticos. Éstos no ceden, mantienen su postura y nunca se declaran culpables de lo que no han hecho. De manera muy servil, el Poder Judicial, como lo refrenda en 1968, está a las órdenes del Poder Ejecutivo; senadores y diputados no registran la existencia de los presos; los “defensores del estado de derecho”, jamás preocupados por los grandes despojos a cargo de la clase en el poder, aluden de vez en cuando a los vallejistas para felicitar al gobierno por su mano firme. “Se necesitan esos tamaños”, se dice en las semanas siguientes al vallejazo. Y López Mateos es considerado el gobernante humanista que acuña su vanidoso apotegma: “En México no hay presos políticos, sólo delincuentes del orden común”.

En esos días no se puede escribir criticando la acción represiva, porque el gobierno aún cree en la magia de la letra impresa y le ofende ver consignada en las publicaciones a la disidencia. Recuerdo una escena de fines de marzo de 1959. José Emilio Pacheco y yo acudimos a un programa de la XEQ a comentar la poesía latinoamericana. Hablamos del poeta peruano César Vallejo al que nos referimos simplemente como Vallejo, o el gran Vallejo. La segunda vez que lo hacemos quitan el programa del aire. La censura unifica a todos los que llevan el mismo apellido.

López Mateos es un ejemplo de la manía del propietario de la Presidencia. “Mientras yo esté aquí, se hará lo que yo quiera”. Entonces, no se tiene muy presente el poder de los empresarios y de la derecha organizada. Luego vendrán las revelaciones evidentes: nadie es tan fuerte como para gobernar por su cuenta.

viernes, 16 de octubre de 2009

DESPUÉS DE LA MARCHA, LA VERDADERA LUCHA COMIENZA. Por la Escuela de Cultura Popular de la OPC-CLETA (Fragmento)

[...]La marcha de este jueves será histórica, no por sus magnitudes, sino por lo que desencadene en el seno popular, con asambleas populares, brigadas de información, boicots, autodefensas populares, etc., que no sólo generen la derogación del decreto, sino la misma renuncia de Calderón. Si en tiempos de paz la unidad de la lucha y el movimiento social parecía una buena intención, hoy se vuelve la única salida ante una inminente etapa de fascismo (represión de toda oposición) y la única vía para construir un verdadero cambio político y económico.
A partir de ahora, la dinámica política y económica del país, dependerá de la victoria o derrota del pueblo y del SME, ante el Neoliberalismo y la Violencia que representa Calderón[...]
¡No al decreto de extinción de Luz y Fuerza!
Por el derecho y la justicia del trabajador

CHEQUEN ÉSTO: Presidencia se protege de posible apagón con plantas de luz con logotipo de LFC


(SE LOS TRANSCRIBO PARA CONTRIBUIR A DISMINUIR LA DESINFORMACIÓN PROMOVIDA POR LA MAYORÍA DE LOS MEDIOS Y COMO MUESTRA DE ESE DOBLE DISCURSO COCHINO CON EL QUE EL GOBIERNO FEDERAL PRETENDE BURLARSE DE TODOS NOSOTROS.Saludos, Iliana).

Calderón cancela participación en actos públicos; refuerzan la seguridad en Los Pinos

En la parte posterior de la arboleda se observan camiones con plantas de emergencia, los cuales tienen pintado el logotipo de Luz y Fuerza del Centro. FOTO: Claudia Herrera

POR: Claudia Herrera Beltrán


Con plantas de emergencia que lucían el logotipo de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC), la Presidencia de la República se protegió de un posible apagón.

En la residencia oficial de Los Pinos ayer se encontraban estacionados tres camiones blancos con los logotipos pintados de la empresa paraestatal (el círculo verde y rojo, así como las letras LyF), de los que ya desapareció cualquier referencia en la página de la compañía en Internet.

Un vehículo tenía el distintivo "Cables Bolívar Operación" y el otro "Planta de emergencia".

Hace tres días, trabajadores del área Cables Bolívar del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) denunciaron que efectivos de seguridad ofrecían dinero a los ingenieros por ir a operar algunas unidades que tienen problemas de suministro, como Coapa y Taxqueña.

Los tres vehículos que fueron vistos por este diario se encontraban estacionados en la zona arbolada contigua a la plaza Madero, ubicada a unos metros de la avenida Parque Lira y la calzada Molino del Rey.

Actualmente, el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes es el responsable de disponer de los bienes de LFC, según el decreto emitido el 11 de octubre pasado.

Al igual que la semana pasada, el presidente Felipe Calderón canceló su participación en actos públicos y desahogó una agenda de actividades privadas para evitar que la movilización del SME le provocara algún contratiempo.

En la casa presidencial recibió a Isabel Miranda de Wallace, de la organización Alto al Secuestro; a Ana Franco de Wattnem, presidenta de México Unido contra la Delincuencia, y a Orlando Camacho, de SOS, quienes le entregaron las conclusiones del foro Víctimas del secuestro: es hora de escuchar, celebrado el 30 de septiembre.

La Presidencia informó anoche en un comunicado que víctimas de secuestro y familiares de éstas pidieron a Calderón y a su esposa, Margarita Zavala, que haya mayor coordinación entre sociedad y autoridades, además de su apoyo para que haga llegar ese documento a las cámaras del Congreso y al Poder Judicial.

Antes de la marcha convocada por el SME, el mandatario federal también se reunió con integrantes del gabinete de seguridad, entre ellos el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván, y el director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, Guillermo Valdés, así como con la titular de Energía, Georgina Kessel.

El Estado Mayor Presidencial volvió a cercar la casa presidencial con más vallas y despliegue de elementos, pese a que Los Pinos no se encontraba en la ruta de la marcha que realizaron los trabajadores del SME en protesta por la liquidación de la empresa.

Los jardines del bosque de Chapultepec contiguos a Los Pinos fueron cerrados con más vallas y con un nuevo muro de barreras metálicas de más de dos metros de altura.

En Molino del Rey y en la avenida Constituyentes, los militares colocaron cientos de cercos metálicos para impedir el paso de personas que no portaran credencial de las oficinas presidenciales.

SE INSTALA HOY MESA DE DIÁLOGO ENTRE GOBIERNO Y ELECTRICISTAS


POR: Iliana Hernández.
FOTO:Cristina Rodríguez.

Luego de la marcha sin precedentes del día de ayer en la Cd. de México, SEGOB dijo que hoy quedará instalada una mesa de diálogo con el Sindicato Mexicano de Electricistas, se dijo que las pláticas tendrán el propósito "de explorar alternativas de reinserción laboral y productiva y velar por el estricto cumplimiento de los derechos de los trabajadores"...
Yo sólo espero que tal movimiento no sea puro choro, ¿qué podríamos esperar luego de que el mismo gobierno fingió estar en pláticas con el SME y dos días después perpetró su "sabadazo" y horas antes repartía concesiones para el manejo del asunto de la fibra óptica a varias empresas? ¿Qué hay que negociar si se trata de un acto ILEGAL?

A diferencia de la marcha en sí, la instalación de la mesa de diálogo me resulta poco alentadora para la causa de los trabajdores de LyF, pues al mismo tiempo que ésto se anuncia, el mismo Secretario de Gobernación Gómez Mont se presenta ante (OJO CON ELLOS)concesionarios de radio y televisión para prometerles que no habrá marcha atrás en la decisión de liquidar Luz y Fuerza del Centro y ellos a su vez aclaman acciones de gobierno y casi de inmediato piden agilizar la ratificación de concesiones. De modo tal que el doble discurso continúa.

Coincido totalmente con las opiniones que plantean que la marcha de ayer marcó precedente, pero que las movilizaciones sociales no deben de ningún modo detenerse en este punto, pues de otro modo la "mesa de negociación" servirá únicamente para agregar una que otra limosna extra a las liquidaciones de los trabajadores y para que el asunto en su totalidad se convierta en otro "San Andrés", vergonzoso, y sin solución real.

El apoyo a los trabajadores de LyF debe permanecer patente, ayer se sintió (y fue conmovedor), esperemos que continúe pues será crucial en ésta lucha que al fin y al cabo es por que las filas de la nueva clase social de extremadamente pobres que FeCal y su gabinete han creado deje de engrosarse.

López Obrador y miles más no pudieron llegar al Zócalo Cuando el mitin terminó, un río de gente seguía en Juárez


Repudio popular a Calderón, Lozano, locutores y comentaristas de tv
Por Jaime Avilés. Publicado en Diario La Jornada 16 Octubre, 2009


Tal vez la siguiente cronología ayude a calcular cuánta gente asistió ayer a la marcha contra la "extinción" de Luz y Fuerza del Centro (LFC). A las 16:25, Andrés Manuel López Obrador empezó a caminar en el centro de una hilera de dirigentes del Frente Amplio Progresista y funcionarios del "gobierno legítimo", delante de la Diana Cazadora.

A las 16:28, se detuvo después de avanzar 30 metros hacia la glorieta del Ángel de la Independencia. Allí permaneció durante una larga y asoleada hora, mientras el camioncito-plataforma-escenario que el movimiento usa en las concentraciones chicas era ocupado, unos metros más adelante, por Jesusa Rodríguez y Jorge Arvizu, El Tata, que leían en voz alta los mensajes de las cartulinas que proliferaban por doquier.

A las 17:25, la avanzada del Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular y el camioncito lograron avanzar hasta el Ángel, pero no fue sino hasta las 18 horas cuando consiguieron dejarla atrás. En ese momento, para entretener al gentío que empezaba a impacientarse, El Tata leyó un comunicado de las Jóvenes Mujeres Feministas "en contra de los hombres de las muchas C", es decir, agregó, "los que comen, cogen, cagan, y son cabrones, cínicos, católicos, cómicos y culeros", para en seguida "saludar a los que prefieren luchar y ser libres".

A las 18 horas, avanzada y camioncito pasaron frente a la embajada de Estados Unidos. Detrás de López Obrador venían contingentes del "gobierno legítimo" en Iztapalapa, Tláhuac, Coyoacán, las redes universitarias –que gritaban "SME, UNAM, unidos vencerán"–, y más de Iztapalapa, con mantas de apoyo a los electricistas y a Clara Brugada.

Al final de la columna venían por último los barrenderos del Gobierno del Distrito Federal, con lo cual López Obrador cumplió su promesa de no participar en la dirección del movimiento en defensa de Luz y Fuerza del Centro, sino que se colocó literalmente a la retaguardia.

Como de costumbre, sin embargo, la gente se arremolinaba para estrecharle la mano y él recorría el cuadrilátero formado por cuerdas y hombres para darle un espacio de maniobra dentro de la multitud y se acercaba a conversar con sus simpatizantes. Pero sólo unos metros más adelante del camioncito-escenario, comenzaba la marea roja de los sindicalistas y sus cartulinas, mantas y mensajes de repudio absoluto a quienes decretaron la desaparición de la empresa pública más antigua del país.

"Gracias por convertirme de ingeniero en taquero"

Un hombre desfilaba con amargura ostentando un chaleco que agradecía a Felipe Calderón por haberlo convertido "de ingeniero en taquero". En la misma temática, un joven paseaba una cartulina con una caricatura elemental del secretario de Hacienda y estas palabras: "Para acabar con el hambre del pueblo hay que hacer carnitas a Carstens".

Muchos más jugaban con la palabra liquidación y pedían que ésta se aplicara al gobierno federal, al gabinete de Calderón, al secretario del Trabajo, Javier Lozano, y a los locutores y comentaristas de noticias políticas en radio y televisión.

Como un estribillo, en todas partes de la columna se repetía el viejo eslogan de "aquí se ve la fuerza del SME", pero al final de la marcha, dentro de la angosta calle Madero, diversos contingentes coreaban: "Es un honor luchar con el SME", y los electricistas respondían, puño en alto: "¡No paguen luz, no paguen luz!", consigna que exhortaban a popularizar por todos los rumbos de la ciudad de México.

"No pagues la luz, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no puede cortarte el servicio", y ese tema se volvió material de todas las conversaciones cuando, a las 18:50, la columna de López Obrador pasó ante las oficinas de la CFE, más allá del cruce de Reforma e Insurgentes, y miles de voces la saludaron gritando: "Comisión Federal no sabe operar".

¿Cuánta gente estaba participando cuando, a las 19:40, el contingente encabezado por López Obrador llegó a la glorieta de Colón, y delante de él había miles y miles de personas que continuaban caminando sobre Reforma, pero que al llegar a la avenida Juárez se dividían para usar la paralela calle de Ayuntamiento? Y poco más adelante, en el cruce de Reforma y Bucareli, la marcha volvió a paralizarse por enésima vez. Entonces, por los teléfonos celulares, los acompañantes del ex candidato presidencial supieron que en el Zócalo se estaba cantando el Himno Nacional, que marcaba el final de la marcha, y Jesusa propuso que allí en donde estaban se procediera a hacer lo mismo.

A las 20:35, sin haber logrado llegar siquiera a la avenida Juárez, López Obrador ofreció una improvisada conferencia de prensa y dio por terminada su intervención en una marcha que, según todas las evidencias disponibles, marcó el inicio de un nuevo movimiento y logró combinar la participación de obreros, estudiantes, artistas, profesionales, desempleados y ancianos, con la presencia mayoritaria, alegre y combativa de los jóvenes.